domingo, 11 de enero de 2015

¿Cómo es la vida de un niño con necesidades especiales?

Para un niño con necesidades especiales, la vida puede presentar más retos. Puede ser más difícil hacer cosas normales, como aprender a leer o, si la persona tiene alguna discapacidad física, moverse por la escuela o por un centro comercial. La buena noticia es que sus padres, médicos, enfermeras, terapeutas, maestros, etc. pueden ayudarles. El objetivo es ayudarles a ser tan independientes como sea posible.
Otros niños también pueden ser de gran ayuda. ¿Cómo? Siendo un amigo. Los niños que utilizan sillas de ruedas o tienen muchos problemas de salud desean amigos tanto como tú. Pero les puede resultar difícil conocer gente y hacer amigos. Algunos niños pueden burlarse o reírse de ellos. Avisa a un maestro si ves que están acosando o burlándose de alguien. Eso puede hacerle sentir muy solo.
Si conoces a alguien con necesidades especiales, intentar ayudarle. Podrías llevarle los libros o hacer algo tan sencillo como invitarle a almorzar contigo y tus amigos. También es importante no "ayudar demasiado" cuando no hace falta que ayudes. ¿Por qué? Porque, al igual que a ti, a los niños con necesidades especiales les gusta ser tan independientes como les sea posible.
Una de las mejores formas de ayudar a los niños con necesidades especiales es siendo amable. A medida que los vayas conociendo, puede que te ayuden a entender cómo es estar en su situación. Y estarás ayudando a cubrir una necesidad muy especial, una que todos tenemos: la necesidad de tener buenos amigos.

¿No son especiales todos los niños?

Eso pensamos pero, ¿a qué nos referimos cuando decimos "niños con necesidades especiales"? Nos referimos a cualquier niño que pueda necesitar ayuda adicional debido a un problema médico, emocional o de aprendizaje. Estos niños tienen necesidades especiales porque pueden necesitar medicinas, terapia o ayuda adicional en el colegio, cosas que otros niños no suelen necesitar o solo necesitan de vez en cuando.
Tal vez conozcas a niños en tu colegio que necesitan una silla de ruedas o aparatos ortopédicos para desplazarse. Esos niños tienen necesidades especiales. No solo necesitan el equipo que les ayuda a moverse, también puede que necesiten disponer de rampas o ascensores. Es posible que también necesiten un autobús especial para ir al colegio, uno de esos que los eleve y meta en el autobús de forma que no tengan que subir los escalones.
Un niño que padece una enfermedad, como la epilepsia, la diabetes o la parálisis cerebral, también tendría necesidades especiales. Pueden necesitar medicinas u otro tipo de ayuda para realizar sus actividades diarias. Los niños con problemas de visión podrían necesitar libros en Braille. Los niños con problemas de audición o de habla también tendrían necesidades especiales. Es posible que un niño que tiene problemas de audición necesite audífonos para oír y logopedia, puesto que es difícil pronunciar las palabras correctamente cuando uno no puede oírlas muy bien.
Los niños con problemas de aprendizaje suelen tener necesidades especiales. Los niños con síndrome de Down pueden ir a un colegio normal y podrían incluso estar en tu clase, pero tienen necesidades especiales a la hora de aprender, por lo que un asistente (alguien que ayuda) podría acompañarles en clase.
Podrías identificar a algunos niños con necesidades especiales pero, probablemente, no a todos. Un niño podría tener un problema que no resulta evidente a menos que conozcas bien a la persona. Por ejemplo, alguien podría tener problemas de ansiedad (preocupación) pero no lo sabrías a menos que el niño te lo dijera. Posiblemente, sus padres, maestros y orientadores ya trabajan con él de forma individual para ayudarle con su problema.

Algunas estrategias que pueden utilizar los maestros para los alumnos con necesidades educativas especiales

 Coordine el trabajo en el aula con la familia y los profesionales de apoyo, es
decir, déles a conocer objetivos, contenidos y métodos de evaluación de
desempeño
 Ejercite aprendizaje funcional, es decir, establezca relación clara e inmediata
entre lo que se aprende y la aplicación práctica con materiales concretos
 Plantee actividades que puedan ser trabajadas por todos, pero con diferentes
niveles de exigencia para que puedan adecuarse a todas las necesidades
educativas especiales y a la edad de desarrollo
 Mantenga presencia visual o auditiva, con expresiones faciales fuertes y
muévase por todo el salón
 Asegúrese de que el niño recibe y procesa la información
 Utilice el juego como estrategia pedagógica, pues mediante la organización
formal de los juegos el niño aprende a concentrar sus actividades hacia la
consecución de sus objetivos y de una forma natural y gradual transforma el
juego en trabajo y el esfuerzo en medio para conseguir sus fines
 Dé instrucciones claras utilizando lenguaje simple y preciso
 Potencie todos los canales sensoriales, pues la información debe llegar a los
alumnos utilizando el mayor número de sentidos posible
 Explique paso a paso las tareas; a los niños mayores enséñeles a resolver una
tarea o problema siguiendo pasos cortos: identificar el problema; encontrar datos
conocidos; recurrir a experiencias previas; encontrar alternativas, aplicarlas y
evaluarlas
 Presente ejemplos para seguir
 Enseñe estrategias de memorización, mediante repetición, asociación y
categorización
 Si el niño utiliza un sistema de comunicación alternativo, éste debe ser dominado
por el profesor y, además, este método debe enseñarse a los compañeros de
clase
 Mantenga una estructura de trabajo, desarrollando rutinas de actividades, pues
así se dará seguridad al niño y se facilitará su disposición para el trabajo.
Además, se le ayudará a formar un buen autoconcepto y sentido de seguridad y
confianza
 Identifique los niveles de fatiga del niño, para asignarle tareas más pequeñas
 Señale las normas claramente; en el salón de clase debe ponerse una cartelera
con dibujos, a la cual se remitirá al niño cada vez que deba cumplir una norma o
cuando la infrinja
 Procure no hacerle borrar y repetir, ensaye con un nuevo ejercicio y suministre
los apoyos necesarios para garantizar el éxito
 Equilibre los estímulos y correcciones que recibe el niño, pues si el niño siempre
es aprobado indiscriminadamente por todo lo que hace no identificará que es lo
que debe hacer y sus niveles de tolerancia a la frustración se afectarán tanto que
cuando no se le pueda aprobar algo podrá presentar explosiones emocionales.
Si por el contrario, todo se le corrige y no se le da la posibilidad de éxito, el niño
terminará convenciéndose de que es inútil y podrá manifestar comportamientos
de dependencia, de no querer hacer nada y depresión, entre otras dificultades
 Desarrolle talleres de sensibilización e integración, como compartir diferentes
actividades en el grupo, en las cuales los alumnos tengan la oportunidad de
evaluar sus fortalezas y debilidades. Si los niños no se integran de manera
natural, sugiera roles que el niño pueda cumplir en las diferentes actividades

¿Quiénes participan de esta integración?

Los alumnos con necesidades educativas especiales requieren apoyo para participar,
pertenecer y permanecer en la escuela regular.
La sociedad tiene necesidad de integrar a las personas con necesidades educativas
especiales, puesto que una sociedad justa no excluye a los suyos, pero a la vez debería
ser evidente que la sociedad debe adaptar los medios y condiciones de vida a las
necesidades de las personas.
El educador es un elemento central en el proceso de la integración escolar: si no se
capacita, si no tiene actitud favorable, voluntad y motivación, cada proceso fracasará;
además, requiere apoyo de un equipo multifuncional calificado y participación de la
familia en dicho equipo para estar al tanto de cuánto se le puede exigir al niño y cómo
se puede apoyar.
La integración escolar no es una acción de integración física, sino un proceso gradual,
en el cual hay que preparar tanto al niño como al educador y a toda la comunidad
educativa, preparación paralela a la participación de otros profesionales del área de la
salud.
No todos los niños con necesidades educativas especiales son susceptibles de
integración escolar, por lo que requieren educación especial, lo que no significa segregación, sino educación especializada y personalizada, que puede ofrecer más que
la educación regular.
Es fundamental proveer de servicios y recursos especiales a los institutos que integren
alumnos con necesidades educativas especiales, en función de las necesidades que
éstos manifiestan y de las propuestas educativa y curricular. Dichos servicios
(profesorado de apoyo, psicopedagogía, especializaciones, profesorado de centros
especiales, etcétera) para cumplir su función integradora deben tener en consideración
al conjunto del alumnado.

¿Qué es la integración escolar?

Es educar juntos a niños con necesidades educativas especiales y sin ellas en el
sistema de educación regular; es un proceso continuo y dinámico que posibilita la
participación en los distintos espacios del quehacer social, escolar y laboral, con apoyos
especializados, dando respuesta adecuada a dichas necesidades educativas.Los objetivos de esta integración deben estar encaminados a promocionar
especialmente el desarrollo de capacidades de relación social con los demás, es decir,
a favorecer en estos niños la construcción y reconstrucción permanente de las metas de
desarrollo humano integral y diverso, como son: autoestima, autonomía, creatividad,
felicidad, solidaridad y salud. Con ello se logra la inserción y actuación en lo social,
mejorando en gran medida las condiciones y formas de vida, no sólo del niño, sino de
su familia.
La integración es un derecho, y no un deber extraído de normas escritas. La integración
como principio, según el Ministerio de Educación Nacional de Colombia, es el reconocimiento del derecho a la plena participación de todos los seres humanos en la
dinámica social, cultural, política, económica y educativa de la comunidad a la que
pertenece, sin distinciones de ninguna índole.
Existe tanto el derecho a la educación como el derecho a una metodología adecuada
según las necesidades individuales, por lo que el educador integrador necesita
formación y capacitación básicas en educación especial.

Niños con necesidades educativas especiales

Una de las ocupaciones principales de los niños es la educación. El aprovechamiento
del ambiente escolar es un reflejo de sus competencias como individuos. La mayor
parte de los niños hacen lo que se espera de ellos a la edad que les corresponde.
Pero, en otros niños el aprendizaje no ocurre tan fácilmente; el niño parece incapaz de
concentrarse o hacer una tarea y a pesar de todos los esfuerzos de los maestros y de
los padres no aprende, originándose frustración y cansancio en todas las personas
involucradas en su educación. Estos niños tienen necesidades educativas
especiales.
Un niño tiene necesidades educativas especiales cuando manifiesta algún problema en
su escolaridad que requiere atención específica y más recursos educativos de los
habituales. Estos niños tienen problemas individuales muy variados, transitorios o
permanentes, como déficit de atención, sensoriales o motores, así como hiperactividad,
dificultades de lenguaje o de comunicación. Estos problemas suelen generar trastornos
de conducta, emocionales y físicos, y dificultades en las relaciones sociales y de
desarrollo.
Las dificultades para aprender interfieren con las tareas escolares. Como las mismas
habilidades que se necesitan para dominar esas tareas son necesarias en otras
actividades de la vida diaria, los niños también tienen dificultades en los juegos, para
seguir reglas, hacer las tareas de la casa, vestirse, hacer mandados o seguir una
pequeña conversación, es decir, si un niño tiene problemas para aprender en la
escuela, frecuentemente tendrá dificultades en otras actividades de su vida diaria que
alterarán las relaciones con los maestros, la familia y los niños de su edad.

martes, 30 de septiembre de 2014

TIPOS DE NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES

Problemas motores: inestabilidad psicomotriz que es la incapacidad del niño para detener sus movimientos y su emotividad . Puede ser de dos maneras: en una predominan los trastornos motores predominando la hiperactividad y los defectos de coordinación motriz y la otra se muestra con retraso afectivo y modificaciones en la expresión psicomotriz; en ambas aparecen trastornos perceptivos del lenguaje (lecto-escritura alterada ), problemas emocionales y del carácter y las dos se manifiestan por vía psicomotriz.

Paratonía: tienen dificultad para mover voluntariamente un músculo o un grupo de músculos, afecta los aspectos psíquico, motor, sensorial, y afectivo del niño. El niño presenta lentitud, mala coordinación y torpeza.

Zurdera contrariada y ambidextrismo: son causa de alteraciones en la estructuración espacial y de problemas de la escritura , lectura y dictado, a veces se asocian con reacciones de fracaso, oposición, y fobia a la escuela. La zurdera espotanea no es un trastorno si no un predominio funcional del hemisferio cerebral derecho sobre el izquierdo, esta zurdera se convierte en un problema de aprendizaje cuando al niño se le impone el uso de la mano derecha.
El ambidextrismo consiste en el empleo idéntico de ambos lados del cuerpo en la vida cotidiana.

Apraxias: es la imposibilidad de tener movimientos coordinados o lentos y cuando existe una desorganización en el esquema corporal del niño. En ocasiones las apraxías a una parte del cuerpo o una determinada función de la actividad gestual . Puede haber apraxias faciales, posturales y verbales. Dentro de estos trastornos se pueden incluir las dispraxias que se refieren a una falta de organización del movimiento. Hay dos tipos de niños dispráxicos: aquellos en que la dispraxia se debe a déficits motores o a problemas visuales y aquellos en que este tipo de trastorno esta provocado por alteraciones graves mentales.

Retraso mental: es causado por multiples causas por lo que se pueden dividir en tres grados o niveles: leve cuando estos niños pueden ser educados y pueden desarrollar la mitad o tres cuartas partes de lo esperado en un niño normal. Moderado cuando pueden desarrollar de una tercera parte a la mitad de lo que se espera de un niño normal. No requieren cuidado constante pero si supervisión continua y respaldo económico. Severo y profundo cuando desarrollan una tercera parte de lo que se espera de un niño normal. Dependerá económicamente de alguien de por vida puede no darse cuenta de lo que sucede.
Un tipo de retraso mental es el síndrome Down es causado por un cromosoma extra, no es hereditario y puede variar la inteligencia de cada niño con este trastorno.

Trastornos de memoria: se refiere a la dificultad de asimilar, almacenar y recuperar la información.
La dislexia: se refiere a confusiones visuales entre letras de formas idénticas pero con orientación distinta p-b d-q d-b p-q. Confusiones visuales entre letras o combinaciones de letras parecidas: m-n ch-cl dr-br. Confusiones auditivas entre sonidos próximos desde el punto de vista fonético t-d p-b. Omisiones de consonantes o silabas. Inversiones de letras en silabas. Inversiones de letras en palabras. Añadido de consonantes. Dificultad para pasar de un renglón a otro. Trazado y dibujo defectoso.
Hay tres tipos de dislexia: la adquirida que se refiere cuando son producidas por disfasia en el lenguaje escrito y hablado. Dislexia con disgrafía este tipo de dislexia no solo afecta a silabas y palabras sino también a números no se tiene comprensión lectora. Dislexia verbal se refiere a la dificultad para la lectura.
La disgrafía y disortografia: la disgrafía es un déficit de habilidades en la escritura no explicables por trastornos motores, deficiencia mental, falta de motivación u oportunidad educacional adecuada. Se considera como una perturbación en la escritura espotanea.
La disortografia es asociada con la dislexia ya que consiste en la dificultad para lograr una expresión ortográfica de la palabra o de la frase como en los errores de puntuación.
Discalculia: es la pérdida de la capacidad de calcular, manipular los símbolos numéricos o hacer operaciones aritméticas simples. Puede ser adquirida cuando es secundaria a una lesión cerebral; del desarrollo cuando no se tiene definido los criterios para su diagnóstico.